Las Fallas y la Magdalena 2020 quedan aplazadas. Una suspensión histórica motivada por la crisis del coronavirus, sin precedentes desde el año 1940 tras el paréntesis de la Guerra Civil, que afecta a una fiestas con un impacto económico cifrado en el entorno de los quinientos millones de euros y que afecta, además de la ciudad de Valencia, a otro medio centenar de municipios de la región y también a Castellón.