Las Fallas de Valencia y la Magdalena de Castellón son las últimas víctimas del coronavirus en la Comunidad Valenciana. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, fue el encargado este martes por la noche de anunciar el aplazamiento 'sine die' de ambas fiestas para contener el fulgurante avance del coronavirus en España. Pese a que las administraciones valencianas se habían resistido a aplicar ningún tipo de restricción desde que comenzaron los actos falleros el pasado 1 de marzo, finalmente el Ministerio de Sanidad optó ayer por aplicar medidas drásticas y cortar por lo sano cualquier acto multitudinario en la vía pública que pudiera favorecer el contagio del virus.