Pese a las diferencias que persisten tras la caída de la Cortina de Hierro, los políticos alemanes piensan que la Reunificación es una historia de éxito. El descontento se manifiesta sobre todo en el lado oriental, donde los alemanes sienten que sólo se piensa en ellos para este tipo de celebraciones. Alemania es consciente de que, tras un fin de semana de celebraciones, el lunes habrá que volver a trabajar para seguir siendo un país unido.