Los policías que se encargan de la seguridad en los estadios de fútbol son retratados en tres historias simultáneas. Conoceremos sus obligaciones, su pasión por su trabajo y descubriremos su gran paradoja: son policías cumpliendo su deber, pero al mismo tiempo hinchas y amantes de sus equipos. Mientras trabajan deben dejar a un lado sus sentimientos por su equipo y cumplir con su responsabilidad de mantener la paz entre los aficionados.