Lc. 12, 8-12: el Espíritu Santo da vida. 1)reconocer: es lo lindo a lo que Dios te invita, sólo Él puede hacer maravillas en tu vida y puede saciarte. Es desde allí en donde te convertís en testigo. Es ser un enamorado de la vida porque es Él mismo la vida. Cuando Dios toca tu corazón y vos lo descubrís te convertís no en un religioso o fanático religioso sino mas bien en un enamorado de la vida en donde percibís incluso eso pequeño de Dios que hay en el otro y en los otros. 2)el Espíritu Santo: es respetar la obra de Dios que hay en el otro. El Espíritu Santo da vida porque es esa brisa suave que acaricia tu rostro. No podemos olvidarnos que nuestra vida y nuestra Iglesia se mueven en el Espíritu, hoy vos sos un Don para el otro. 3)testigos de Esperanza: es a esto a lo que hoy vos y yo estamos invitados a construir. Que si se puede, que la grandeza de todo está en reconocer la obra de Dios en todo. Ser testigo de vida en una cultura de muerte. Ser testigo de comunión en un mundo individualista. Ser sonrientes ante una sociedad que marca la tristeza. Ser una ayuda para el otro porque vales y sabes que vos podes ayudar al otro.