El polémico tren Atlántico-Pacífico que China quiere construir en Sudamérica El proyecto del tren bioceánico causó el año pasado diferencias entre Perú y Bolivia, cuyo presidente Evo Morales protestó al enterarse de que pasaría por fuera de su país. "No sé si Perú nos hace una jugada sucia", comentó Morales en octubre y sostuvo que el proyecto sería "más corto, más barato" si atravesara Bolivia Sin embargo, el presidente peruano Ollanta Humala descartó esta posibilidad en noviembre, al comentar un acuerdo con China para iniciar los estudios del proyecto. El tren pasará "por el norte de Perú, por razones de interés nacional", afirmó Humala. Juan Carlos Zevallos, un economista que presidió el ente peruano regulador de transportes Ositrán, dijo que en el norte del país hay "cierto desarrollo consolidado" de infraestructura para aprovechar el ferrocarril, incluido el puerto de Paita, donde aseguró que desembocará la vía. A su juicio, el proyecto daría mayor facilidad para inyectar productos peruanos en Brasil, el mayor mercado regional. "Es ese el interés", señaló a BBC Mundo. Los expertos anticipan posibles problemas con grupos indígenas y defensores del medioambiente, ante la posibilidad de que el tren pase por zonas sensibles para ellos. "Al hacer un canal al Pacífico abres la Amazonía al mercado chino (…). Sería una ilusión creer que eso no va a tener impacto", dijo Paulo Adario, estratega de la ONG Greenpeace para la protección de la selva, a BBC Mundo. Pero señaló que "la vía férrea tiene un impacto menor que la carretera para el transporte de producción" y pidió que se hagan los análisis correspondientes sobre sus efectos medioambientales. Un obrero camina entre las obras del Puerto de Açú, en el estado brasileño de Río de Janeiro. El puerto de Açú que Brasil desarrolla en Río de Janeiro podría ser una de las terminales del tren bioceánico. También hay desafíos de ingeniería y costos para construir un tren que atraviese la cordillera de los Andes y descienda rápidamente al Pacífico. Castro Neves advirtió que, sin prever correctamente esos retos, el plan puede quedar paralizado como ha ocurrido con otras grandes ideas de desarrollo de infraestructura en la región. "El asunto no es sólo poner dinero", dijo. Gallagher opinó que el proyecto supondrá "una verdadera prueba para la relación" de Pekín con la región. "Si China puede construir un tren de alta velocidad que funciona y facilita el comercio de América Latina, de modo inclusivo y sin dañar el medioambiente, va a ser el nuevo chico del barrio, difícil de superar", concluyó. Compartir Acerca de compartir Defensape http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2...