La agente Ena es contratada de nuevo para una misión especial. Esta vez, un peligroso jefe de la mafia robó un coche caro y se escondió en un casino, donde contó con la protección de numerosos guardaespaldas. La agente del FBI logró, como siempre, encontrar y eliminar al gran bandido, encontrar el coche oculto y devolvérselo a su dueño. La agente Ena cumplió esta misión con su estrategia especial: entrar en el casino en secreto y eliminar a todos los guardias y al bandido principal.