Entrevista realizada a Amal Murkus, con motivo de su concierto en la Fundación CajaCanarias. Recurriendo al folk árabe, Amal canta con influencias del pop un repertorio en el que combina temas tradicionales y modernos. Las letras de los poemas clásicos y contemporáneos árabes se mezclan con canciones de tono político, que denuncian la situación que vive el pueblo palestino. Amal Murkus canta canciones de paz y de reconciliación y sabe de dificultades: nació y vive en Israel, es la quinta de seis hermanas y asume su condición de mujer en un entorno de violencia cotidiana. Hija de maestros, Amal Murkus creció oyendo a Om Kalsum, pero también a Joan Baez o a Mikis Theodorakis. Se ha dedicado a romper estereotipos. Siembra la esperanza de una coexistencia pacífica y una solución justa al conflicto. No está sola en la causa. La han apoyado otros músicos de Israel: David Broza, Alon Oleartchik -que la invitó a cantar con él una canción sobre la paz en el momento más sangriento de la primera Intifada-, Yehudit Tamir o Noa. También Chava Alberstein ha compartido escenarios con ella. A pesar de su entorno hostil, Amal y sus canciones han logrado ser récord de ventas, no sólo en los territorios ocupados y en los países árabes, sino también en Israel, a pesar de las dificultades que presentaba lanzar en dicho país un disco en árabe.