2017-04-02 06 Jesus de San Bartolo, 5to. domingo Cuaresma, Jesus Nazareno del Perdon

2017-04-02 06 Jesus de San Bartolo, 5to. domingo Cuaresma, Jesus Nazareno del Perdon

Procesión de Jesus de la caída Aldea San Bartolomé Becerra Antigua Guatemala Quinto Domingo de Cuaresma 02 de abril de 2017 Frente al templo de San Francisco Turno: 48 Marcha: Jesus Nazareno del Perdón - Manuel Antonio Ramírez Crocker Mensaje Procesional De la misericordia a la salvación No creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo. (Juan 4;42) Se aprecia a lo largo del anda una barca, la cual navega recogiendo las almas de todos aquellos que han acepado a Jesus como su salvador, los que se han arrepentido de sus pecados y han perseverado en su fe, cumpliendo los mandamientos de la ley de Dios y los sacramentos. Es una barca a la cual estamos todos invitados a abordar, pero depende de cada uno el ser salvado o seguir en las profunidades del pecado. Dios es un Padre de misericordia y de amor, ya nos lo decía el año pasado el Papa Francisco "Dios no se cansa de perdonar, somos nosotros quienes nos cansamos de acudir a su misericordia" Se aprecia un ángel que invita a subir las almas a la barca, porque los ángeles del cielo se alegran por cada pecador que se convierte de corazón. En la parte central se aprecia a la Consagrada IMagen de Jesus Nazareno de la Caída, él es nuestro Salvador, quien ha dado la vida por todos, nos ha enseñado el camino y el mandamiento nuevo, él es el centro de la barca, nuestro guía, por eso le vemos sobre un catafalto finamente tallado y portando en las alas de dos ángeles del señor atraviado con una túnica de fino terciopelo color azul profundo bordado con hilos de plata y portando corona de espinas y resplandor hechas por manos antigueñas en plata. Cierran este monumental conjunto la representación de ángeles que hacen un llamado para abordar el barco de la salvación, y que nos invitan a reflexionar sobre nuestro actuar para ganar vida eterna. ¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo, si al final se pierde a sí mismo? Mt. 16,26